ENFERMEDADES CAUSADAS POR EL ASBESTO
ByEl asbesto puede matarlo. Cuando se trabaja con asbesto, se debe ser cuidadoso. El exponerse al asbesto significa respirar fibras de este material. Si se encuentra en un área donde hay fibras de asbesto en el aire, y no está protegido, entonces se está usted exponiendo al asbesto. Esto es lo que se entiende por exposición al asbesto.
La exposición al asbesto causa:
- Asbestosis: llamada también “pulmón blanco”, es una enfermedad que provoca cicatrices en los pulmones.
- Cáncer de Pulmón
- Mesotelioma: un cáncer que se desarrolla en el tejido que cubre los pulmones o en el que cubre el estómago.
- Otros cánceres: sobre todo en el sistema digestivo.
¿Cómo sabemos que el asbesto puede enfermarnos?
Gracias a numerosos estudios, se sabe que el asbesto causa asbestosis, mesotelioma, cáncer de pulmón y otros cánceres. Uno de los estudios más importantes se hizo investigando los certificados de defunción de los trabajadores sindicalizados de la industria de los aislantes que trabajaron con asbesto. Durante 20 años todos estos obreros trabajaron con cantidades peligrosas de asbesto.
Estos trabajadores no sabían qué tan peligroso era su trabajo con el asbesto. Nadie les dijo que tenían que mantener el asbesto fuera del aire ni que se tenían que proteger con respiradores y trajes desechables. Y tampoco había leyes para protegerlos. Muchos de estos trabajadores murieron de enfermedades relacionadas con el asbesto.
El trabajar con asbesto es una gran responsabilidad
Usted aprenderá que el asbesto es peligroso: que el asbesto causa enfermedades que matan; cuando es más peligroso y cómo mantener el nivel de peligro al mínimo posible. Aprenderá también cómo protegerse a sí mismo y a otros al trabajar con asbesto. Usted puede ayudar a reducir hasta en un 90% el riesgo de contraer una enfermedad debida al asbesto.
¿Cuándo es peligroso el asbesto?
No se puede decir cuando se están respirando fibras de asbesto.
El asbesto es peligroso cuando se encuentra en el aire que respiramos. Cuando el asbesto está en el aire, no se puede ver, pero ciertamente sí se puede respirar. El asbesto es peligroso cuando entra en el cuerpo, y esto sucede cuando lo respiramos o lo ingerimos. El asbesto entra al cuerpo por la nariz, la boda y los pulmones. Recuerde que las fibras de asbesto son tan pequeñas que no se pueden ver. El asbesto no se puede ver, sentir o saborear. El asbesto no lo hace toser o estornudar. Tampoco provoca comezón en la piel o la garganta. No se puede saber con facilidad dónde se encuentra el asbesto.
¿Cuánto asbesto se necesita para que sea peligroso?
No se ha probado que haya una cantidad “segura” de asbesto.
Cuanto más se exponga al asbesto, más riesgo tiene de contraer una enfermedad relacionada con éste. Todas las enfermedades causadas por el asbesto, excepto una, están relacionadas con una determinada cantidad, llamada “dosis”. La relación con la dosis significa que mientras más asbesto se respire, más posibilidades hay de enfermarse. Después de respirarlo, las enfermedades causadas por el asbesto siempre tardan años para aparecer.
Mientras más asbesto se respire, más posibilidades hay de contraer asbestosis. Mientras más asbesto se respire, más posibilidades hay de contraer cáncer en los pulmones. La asbestosis, el cáncer de los pulmones y el cáncer del sistema digestivo son enfermedades que se relacionan con una dosis.
La enfermedad que no está relacionada con una dosis es el mesotelioma. Una pequeña cantidad de asbesto puede causar mesotelioma. Algunos familiares de trabajadores del asbesto han contraído mesotelioma debido al polvo que los trabajadores llevaban a la casa en su ropa como las otras cosas que causan cáncer. No se ha probado que haya una cantidad “segura” de asbesto.
¿Cuánto tiempo tarda uno en enfermarse por el asbesto?
El asbesto puede enfermarlo entre 10 y 40 años después de haberlo respirado.
Todas las enfermedades causadas por el asbesto tienen un período latente. El período latente significa el tiempo que pasa entre el momento en que se respira el asbesto y el momento en que se empieza uno a sentir enfermo. El período de latencia de las enfermedades causadas por el asbesto es de 10 a 40 años. Incluso si solamente se trabajó con asbesto durante un año y luego se salió del trabajo, aún hay posibilidades de enfermarse años después.
Si se respiran gases lacrimógenos, se siente uno enfermo enseguida. Los ojos lloran y la garganta duele desde el primer momento en que uno se expone al gas. Pero si se respira asbesto, uno puede no saber que lo está respirando. Cuando uno está expuesto al asbesto, éste no causa irritación. Como quien dice, el asbesto “no avisa”.
Durante el período de latencia, uno no se siente enfermo. Si usted contrae una enfermedad debida al asbesto, se empezaría a sentir enfermo después de este período.
No toda la gente que se expone al asbesto adquiere una enfermedad. Pero cualquiera que se exponga al asbesto está bajo mucho mayor riesgo de adquirir alguna de estas enfermedades. Todas las enfermedades relacionadas con el asbesto son difíciles de tratar, y la mayoría son imposibles de curar.
La única cura para las enfermedades causadas por el asbesto, en no contraerlas.
Excepto por el cáncer de colon, todas las enfermedades causadas por el asbesto – asbestosis, cáncer de pulmón, mesotelioma- son muy difíciles o imposibles de tratar. La única cura para la mayoría de las enfermedades causadas por el asbesto es prevenirlas desde el principio.
Cuando se respira el asbesto, algunas fibras quedan en la garganta, antes de llegar a los pulmones. Pero muchas fibras llegan hasta los pulmones y se quedan ahí para toda la vida. Es importante detener estas fibras antes de que lleguen a los pulmones, y esto se puede hacer mediante protección personal y métodos de trabajos seguros, que se aprenderán en este curso.
El asbesto causa enfermedades horribles.
Ellas lo pueden arruinar a usted y sus seres queridos emocionalmente y financieramente por mucho tiempo. Lo mejor que se puede hacer es prevenirlas. Cuando se trabaja seguro con el asbesto, usted ayuda a prevenir estas enfermedades.
Cómo trabajan sus pulmones
Para entender como lo enferma a uno el asbesto, hay que saber cómo funciona el sistema respiratorio.
El sistema respiratorio lleva oxígeno al interior del cuerpo. No se puede vivir sin oxígeno más que unos cuantos minutos. Cuando se respira, el aire entra a los pulmones. Los pulmones son como una esponja gigante con una gran superficie para absorber el oxígeno. Los pulmones toman el oxígeno del aire y lo envían hacia la sangre, y desechan el dióxido de carbono que es un gas que se encuentra en nuestra sangre. Después, el corazón bombea la sangre con oxígeno fresco a través de todo el cuerpo. Cada célula del cuerpo necesita el oxígeno que entra a través de los pulmones.
Respire profundamente. Cuando uno respira, el aire entra a través de la nariz y la boca, hasta la tráquea, que se divide en tubos cada vez más pequeños y termina en pequeñísimos sacos, llamados alveolos. En los alveolos, el oxígeno del aire para a la sangre y el dióxido de carbono de la sangre pasa a los pulmones y finalmente sale del cuerpo cuando uno suelta el aire respirado. Los alveolos son como las hojas de los árboles. En los alveolos, el oxígeno pasa a la sangre y el dióxido de carbono sale de ella. La paredes de los alveolos son muy delgadas, de manera que el oxígeno y el dióxido de carbono puedan pasar a través de ellas. Cuando se respira, el pecho se infla y desinfla. El pecho se expande cuando respiramos, para que la mayor cantidad de aire pueda llegar a nuestros pulmones.
Cuando se saca el aire, el pecho se contrae, cuando los pulmones sacan el dióxido de carbono. También hay una pequeña capa protectora, llamada pleura. Este tejido recubre los pulmones y la parte interna del tórax. Este tejido protege los pulmones, para reducir la fricción cuando se respira.
Todas las partes que forman el sistema respiratorio trabajan juntos, para que uno pueda respirar y vivir.
Las defensas del cuerpo contra el asbesto
El sistema respiratorio tiene buenas defensas que se usan para no respirar polvos que puedan hacer daño. Pero las fibras de asbesto, por ser tan pequeñas, pueden pasar a través de las defensas naturales del cuerpo y provocar problemas aún años después.
Estas son algunas de las defensas del cuerpo contra el asbesto:
Nariz: El polvo se filtra en los pelos y mocos de la nariz. También, uno estornuda para liberarse del polvo. Las fibras de asbesto más grandes son expulsadas al toser o escupir, pero las fibras más pequeñas viajan hacia adentro, a través de la garganta.
Garganta: Algunas partículas de polvo aún más pequeñas se atoran en los vellos y mucosas de la garganta, y son expulsadas cuando uno tose. Las fibras más pequeñas continúan su viaje hacia la tráquea.
Tráquea: Las células de la tráquea están cubiertas por pequeños y delgados vellos llamados cilios. Estos pequeños vellos se mueven rápidamente, hacia atrás y adelante. Hay otras células en la tráquea que producen los mocos. Algunas de las fibras de asbesto se adhieren a los mocos. El movimiento de los cilios, empujan lentamente los mocos y las fibras hacia la garganta. Cuando uno escupe los mocos, se libera de las fibras de asbesto atrapadas en ellos. El humo de los cigarrillos paraliza estos pequeños vellos, destruyendo una de las importantes defensas del cuerpo contra el asbesto. Además, uno se traga alrededor de una tercera parte de estos mocos cada día. Si los mocos contienen fibras de asbesto, entonces las fibras llegan al sistema digestivo.
Algunas de las fibras más pequeñas viajan a través de las muchas ramas del sistema respiratorio, llegando, acumulándose en los pulmones o en el tejido que los cubre, la pleura. Si esto sucede, entonces la fibras pueden pasar a la sangre.
Glóbulos blanco y formación de costras o cicatrices: Esta parte del sistema inmune del cuerpo trata de deshacer el asbesto, igual que trata de deshacer los gérmenes que entran al cuerpo. Pero las fibras de asbesto matan los glóbulos blancos. Estas células muertas se acumulan alrededor de las fibras de asbesto y el cuerpo forma una cicatriz o costra a su alrededor. El nombre que se le da a estas costras o cicatrices que se forman en los alveolos es fibrosis. La cicatriz agranda las paredes del alveolo y hace difícil que el oxígeno llegue a la sangre. Las cicatrices se pueden convertir en asbestosis.
Asbestosis
La Asbestosis es una cicatrización de los pulmones que puede debilitarlos y destruirlos. También se conoce como “enfermedad del pulmón blanco”. La asbestosis no es un cáncer, sino una enfermedad que progresa con el tiempo. Esto significa que la cicatriz se continúa formando en los pulmones, incluso después de que se ha dejado de trabajar y estar expuesto al asbesto.
Cuando se respiran las fibras de asbesto, éstas llegan a lo más profundo de los pulmones. Las fibras de asbesto son delgadas, filosas, y tienen como pequeños dientes, como los arpones. Se clavan en los pulmones como pequeñas agujas. El cuerpo forma cicatrices alrededor de las fibras. Los pulmones con cicatrices no pueden obtener el oxígeno que la sangre necesita. Las áreas de los pulmones que tienen cicatrices se convierten en inútiles. Se tiene que respirar con mayor frecuencia para obtener todo el oxígeno necesario. Uno empieza a sentir la respiración cortada.
Cuando uno tiene asbestosis, el corazón (la bomba que hace que la sangre se distribuya por el cuerpo) tiene que trabajar más para enviar la sangre con oxígeno fresco a todas las partes del cuerpo. Mucha gente con asbestosis muere de ataques al corazón o fallas cardíacas pues su corazón está trabajando en exceso. Otra gente con asbestosis muere de pulmonía, otras infecciones y problemas respiratorios, pues la asbestosis los debilita.
La asbestosis está relacionada con una dosis de exposición. Mientras más asbesto se respira, más posibilidades hay de contraer asbestosis y peor será si se la contrae.
¿Qué es el cáncer?
Muchos cánceres están ligados a la exposición al asbesto. “Cáncer” es un nombre utilizado para una gran cantidad de enfermedades, que afecta a partes distintas del cuerpo.
Los cánceres son grupos de células que no son normales. Estas células anormales, “cancerosas”, crecen rápidamente y fuera de control. Algunas veces permanecen en una sola área del cuerpo, y forman un tumor, o se distribuyen a otras áreas del cuerpo.
Mesotelioma
El Mesotelioma es un cáncer raro, pero mortal. Es una enfermedad diferente que se contrae por el asbesto. Se calcula que menos del 2% de las muertes de trabajadores del asbesto son causadas por los mesotelioma. Esta es una enfermedad difícil de identificar y diagnosticar. Frecuentemente no se diagnostica y se confunde con otros padecimientos. Es incluso difícil precisar qué tan rara es esta enfermedad.
Hay dos tipos de mesotelioma. El mesotelioma pleural, que es un cáncer que ataca los dos tejidos que recubren lo órganos del pecho, y el mesotelioma peritoneal, que es un cáncer que ataca el tejido que recubre el abdomen.
El mesotelioma es causado únicamente por el asbesto. Por esto se lo conoce como una enfermedad “unicausal”. Esto quiere decir que si alguien tiene mesotelioma, se puede decir inmediatamente que ha estado expuesto al asbesto. El mesotelioma ha estado directamente ligado a la exposición al asbesto en por lo menos 96% de los casos que se ha documentado. No hay cura o tratamiento para el mesotelioma. Mata a los pacientes en un período de entre 6 meses y dos años después que se ha descubierto, aunque alguna gente ha vivido hasta 5 años luego de que les fue descubierto.
El mesotelioma tiene el mayor período de latencia de todas las enfermedades relacionadas con el asbesto. Este período es de 30 a 40 años luego de la exposición al asbesto. Los niños con la excepción a este largo período de latencia. El cuerpo de un niño crece a una velocidad mayor que el de un adulto.
Puede tomar solamente un poquito de asbesto para causar un mesotelioma. El mesotelioma ha matado esposas de trabajadores del asbesto, sus hijos, e incluso a algunas de sus mascotas- Esta es la razón por la cual no se deben llevar fibras de asbesto a la casa en la ropa de trabajo. Por eso se dice que el mesotelioma NO TIENE RELACIÓN con una determinada dosis de exposición, porque una pequeña cantidad de fibras de asbesto puede causar esta enfermedad.
No hay una cantidad de asbesto que se pueda considerar “segura”.
Cáncer en el pulmón
El fumar aumenta el riesgo de contraer cáncer en el pulmón.
El asbesto es una sustancia con fuertes posibilidades de causar cáncer. De todas las enfermedades causadas por el asbesto, el cáncer de pulmón es la cause de muerte más frecuente. Entre 20% y 25% de todas las muertes de trabajadores del asbesto están causadas por el cáncer de pulmón. El cáncer del pulmón es un tipo de cáncer que se aloja en el pulmón, y tiene relación con una dosis de exposición.
La mezcla entre el cigarro y el asbesto es mortal. El riesgo de contraer cáncer de pulmón no equivale solamente a la suma del riesgo por fumar y el riesgo por el asbesto, sino que es el equivalente a multiplicar el riesgo de fumar por el riesgo de la exposición al asbesto.
¿Qué significa todo esto?
El cáncer de pulmón se lleva la mayor cantidad de muertes de todas las enfermedades causadas por el asbesto.
Un trabajador del asbesto que no fume, pero que respire asbesto, tiene cinco veces más posibilidades de contraer cáncer del pulmón que alguien que no trabaja con asbesto.
Un fumador que no trabaje con asbesto tiene 22 veces más posibilidades que un no fumador de contraer cáncer de pulmón. Así que si todo lo que ha hecho en su vida es fumar, pero no ha trabajado con asbesto, su riesgo de contraer cáncer de pulmón será 4 veces más que alguien que trabaje con asbesto que nunca haya fumado.
Pero, cuando se combina el fumar y la exposición al asbesto, la combinación es mortal. Los trabajadores del asbesto que fuman tienen 80 veces más posibilidades de contraer cáncer de pulmón. El cáncer de pulmón es una enfermedad espantosa. Las posibilidades de cura son de únicamente 11%. Es una enfermedad que envuelve al paciente y a sus seres queridos, tanto emocional como financieramente, durante un largo tiempo. Lo mejor que puede hacer es prevenir esta enfermedad. ¡Prevenga el cáncer de pulmón: deje de fumar ahora y evite la exposición al asbesto”
Si usted fuma, consiga ayuda inmediatamente para dejar el cigarro
La adicción a la nicotina y los placeres de fumar hacen del cigarro un hábito difícil de romper. Es incluso posible medir qué tan difícil es romper la adicción o el hábito. Se mide de acuerdo con el tiempo en que uno “recae” y vuelve a fumar. “Recaer” significa que uno ha tratado de dejar una sustancia, pero la vuelve a usar posteriormente. Digamos que uno ha dejado de fumar por 30 días y el día 31 agarra nuevamente un cigarrillo, y para el día 40 está fumando una cajetilla completa al día. Esto es una recaída.
Alrededor de un 60& de los fumadores que dejan el cigarro recaen dentro de los primeros 3 meses. La tasa de recaídas es igual para los adictos a la heroína y los alcohólicos.
Pero hay esperanzas. Varias investigaciones muestran que la mayoría de la gente que trata de abandonar el cigarro finalmente triunfa y lo logra. Hay muchos programas que lo pueden ayudar a dejar de fumar. Las oficinas locales de la Asociación Americana del Pulmón pueden darle listas de los lugares a donde se puede acudir a solicitar ayuda.
Otros cánceres
Otros cánceres que se encuentran con frecuencia en los trabajadores del asbesto que en la gente que no trabaja con este material. Estos cánceres incluyen: cáncer del sistema digestivo, que significa cáncer en la boca, el esófago (el conducto que va de la garganta al estómago), el estómago y el intestino bajo (el colon y el recto).
Un doctor puede tratar exitosamente los cánceres de recto y el colon, si se detectan tempranamente. Los cánceres del sistema digestivo están relacionados con la dosis de exposición.
Otras enfermedades
Las placas pleurales han sido encontradas en trabajadores del asbesto. Estas son lesiones que crecen lentamente, hechas de tejidos fibrosos que se endurecen. Se encuentran en el tejido que recubre los pulmones. Uno puede incluso no darse cuenta de que tiene placas pleurales hasta que se detectan en una radiografía. Es posible que uno no tenga problemas con estas placas, pero siempre vale la pena avisarle al doctor que se ha estado expuesto al asbesto y pedirle que cheque la posibilidad de su existencia. Las placas pleurales aumentan al doble la posibilidad de contraes cáncer de pulmón. También se puede contraer pleuroasbestosis, que es una cicatrización del tejido que recubre los pulmones. Kas okacas pleurales no son causadas por fumar.
Si se protege a si mismo y mantiene el asbesto fuera del aire, está usted reduciendo las posibilidades de enfermarse.
Puntos clave que se deben tener en cuenta
El asbesto puede matarlo, a menos que se proteja.
El asbesto es mortal, pero silencioso. No se sabe que está ahí. No se puede ver, sentir, oír o saborear, oler ni tocar las pequeñas fibras de asbesto que entran en el cuerpo. Cuando el asbesto se encuentra en el aire, entra en el cuerpo cuando uno respira y traga.
Enfermedades
El asbesto causa 4 tipos de enfermedades:
• Asbestosis, también llamada “pulmón blanco” – cicatrizaciones en los pulmones que causan dificultades para respirar.
• Mesotelioma, la “enfermedad unicausal” – cáncer del tejido que recubre los pulmones o el tejido que recubre el abdomen. Es raro pero siempre mortal. No tiene relación con la dosis de exposición.
• El cáncer de pulmón (también causado por el cigarro) – es el asesino número 1 entre todas las enfermedades causadas por el asbesto. Los trabajadores del asbesto que fuman tienen 80 veces más posibilidades de contraer cáncer de pulmón que la población en general.
• Otros tipos de cáncer – cánceres en el abdomen o el estómago.
Enfermedades en relación con la dosis de exposición
Mientras más fibras de asbesto se respiran, más posibilidades hay de enfermarse. Esto es lo que se llama “relación con la dosis de exposición”. Mientras mayor sea la cantidad de asbesto, más posibilidades hay de contraer una enfermedad causada por éste. El mesotelioma es la excepción.
Período de latencia
Todas las enfermedades causadas por el asbesto tienen un período de laencia. El período de latencia es el lapso de tiempo entre el momento en que el asbesto entra al cuerpo y el momento en que uno se enferma. Para las enfermedades causadas por el asbesto, el período de latencia es de 10 a 40 años.